Encontrarte

La vida es insdescifrable, extraña, incomprensible, rara y a veces hija de puta.

Desde hace un tiempo aca que casi no te escribo y se que lo notas, pero dice Sabina que el buen escritor es el que no tiene amor, porque el que esta enamorado no quiere perder el tiempo escribiendo tonterias, sino que quiere estar cada segundo en los brazos de su amada.

Hoy estamos a kilometros de distancia, despues de estar a tu lado algunos dias, otra vez las carreteras nos separan y vuelvo a extrañarte como si hubieran pasado años sin verte, quiero otra vez tocar tu piel, besar tus labios, abrazarte hasta quedarme dormido con vos.

Para mí la felicidad no es un estado pleno, sino que son instantes, momentos efímeros que hacen que la vida no parezca tan perra.

Antes que llegaras a mí, cada día habían menos momentos de felicidad, se estaban agotando, pero la vida no es tan hija de puta como creemos, nunca puese ser todo gris, siempre te manda un arcoíris despues de la lluvia.

Vos has sido mi arcoíris, mi seguridad que el cielo no se desplomara sobre mí, la tranquilidad que la tempestad cesará pronto. Sos mi guarida, mi refugio, mi luz, mi aire cuando parece que ya no puedo respirar más.

Sos mi consuelo, mi aliento, mi momento perfecto, apareciste en el preciso instante que te necesitaba, sos el motor que llego a mi vida para impulsarme, es por eso que si tengo que pasar mil desiertos para que siempre estes a mi lado, que sean bienvenidos.

HL

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Amor infinito

Desde que te conocí, mi tiempo se resume en estar contigo y extrañarte.

Han pasado casi 100 días desde que me diste el primer beso, desde que como una niña traviesa derramaste tus acuarelas en mi alma y la pintaste de colores, han pasado miles de horas y millones de segundos, han pasado cientos de sonrisas y también algunas lágrimas, han pasado noches de pasión en las que detenemos el tiempo y otras en las que deseamos matarnos mutuamente, pero lo mejor que ha pasado es habernos encontrado.

Nuestra historia es de esas increíbles, de esas que, si las cuentas a la gente se reirían en tu cara, nuestra historia es ilógica, loca y hasta fantasiosa, nuestra historia es de otro planeta, de otra dimensión, de otra galaxia, donde el tiempo es irrelevante y no se necesita mucho para que el amor exista, nuestra historia es de esas que nacieron con el infinito, que son desde siempre y no terminan nunca.

Estos meses a tu lado han parecido una vida, y es que  la vida a tu lado parece un instante, desde que llegaste he sentido que por fin estoy viviendo y no solo existiendo, me he dado cuenta que se puede ser feliz y es más fácil de lo que uno cree, solo basta que estés en mí, no importa si es en nuestra cama o tirados en la arena de una playa, no importa si es amándonos o discutiendo, no importa si el mundo entero arde si estás conmigo.

Sos mi alma gemela, me gusta decírtelo, estoy seguro que desde hace muchas vidas nos hemos amado y por eso ha sido tan fácil en esta amarte otra vez. Nos encontramos quizá un poco tarde y con muchas cicatrices, pero aun nos quedan 45 años para ser felices y prepararnos para la próxima vida juntos, en la cual te solicitare que no llegues tan tarde porque es difícil el mundo cuando no estas vos.

Te amo, si, te amo, parece una locura, parece algo ilógico, sobre todo cuando te lo dije teniendo 22 días de conocernos y mientras estabas desnuda sobre mí a punto de un orgasmo, pero fue un deja vu de hace mil años, fue la misma sensación de nuestras almas haciendo el amor en otros cuerpos nuevos, sin embargo, era la chispa que encendiera el fuego de nuestro infinito y eterno amor.

HL

 

22 días para decir te amo – Casualidad o conspiración

Hay dos maneras de ver la vida y cada uno de los acontecimientos que ocurren en nuestro día a día; la primera es como si todo fuera una casualidad, haciendo que cada reacción u oportunidad que se presenta no esté ligada a ningún evento anterior, sino más bien al azar, a la suerte de estar en el espacio y tiempo específico para que pasara cada acontecimiento tal cual ha ocurrido.

La otra manera es ver todo como si estuviese planificado desde siempre, como si el universo ya tiene predestinada cada acción y movimiento que hemos, estamos y vamos a realizar. Un día estaba en una estación de autobuses y escuche a un anciano que le decía a su hijo, el cual había perdido el ultimo bus que iba hacia la capital, que la vida era como cuando ves la repetición de un partido de béisbol, cada lanzamiento, atrapada, hit y carrera anotada ya fue desde antes, y aunque en el momento te emociones por la conexión que ha hecho el hombre de turno al bate, la pelota caerá en el lugar específico donde ya se pre estableció y será out o home run porque ya así se definió desde antes, por lo que no debes cuestionarte por lo que pasa, nada es tu culpa ni tu gloria, las cosas que te suceden ya sean buenas o malas fueron ya programadas.

Yo pienso que la vida es una obra de teatro, en la cual somos los protagonistas y cada día es un nuevo capítulo, a veces emocionante, a veces no  tanto, pero que hay que rodar hasta que se cierre el telón negro de la muerte. Aun no sé si creer que el guion ya está escrito o tenemos que improvisar, pero no nos queda de otra que ser este personaje que se nos ha asignado.

El día que conocí a Elizabeth no sé si fue casualidad o conspiración anticipada del universo; era aún temprano, la ansiedad me agobiaba, el trabajo pesaba y la vida pasaba como dice Sabina: “como pasan las cosas que no tienen mucho sentido”. Pero  apareció, como un soplo de aire frió en medio del calor de verano o una taza de café por la mañana luego de una noche de insomnio. Bastó verla para que atrajera toda mi atención, su porte ejecutivo, elegante y formal me hizo tratar de atenderla con la mayor caballerosidad y cortesía posible. Recuerdo que llego con su padre a la concesionaria de vehículos donde yo era vendedor; realice todo el proceso de venta, le agregue tiempo a cada paso solo para admirar su esplendor, su figura y carisma magnético hacía que la negociación fuera totalmente a su favor, a tal punto que logre conseguir para ella un precio nunca antes dado a nadie.

El trato se cerró, ella se fue, solo me dejo su numero el cual agregue a mis contactos, con la intención de escribirle, no para darle seguimiento postventa, sino porque sus ojos, su sonrisa y personalidad me había calado tanto que necesitaba romper mi código de ética de vendedor e invitarla a salir.

Pasaron los días, no le escribí, pero en mi mente estaba aun el sonido de su voz imponente pero dulce, el cual se me borro cuando vi en sus estados de Whatsapp fotos de ella con quienes supuse de inmediato eran su hijo y su esposo.

Cuando la vi, tuve esa sensación de conocerla desde siempre, de conocer la textura de su  piel y hasta el sabor de sus labios, como si desde muchas vidas atrás ya la conocía, pero al ver que pertenecía a otra obra teatral paralela a la mía, la ilusión fue temporal y tuve que regresar de la hipnosis que me había provocado.

22 días para decir te amo – Prologo

 

Siempre fui de izquierda, recuerdo que mi papa me llevaba a las reuniones que integraban los grupos de jóvenes del partido de izquierda que era oposición en los años 90, no entendía lo que pasaba, simplemente repetía las consignas que pregonaban al finalizar; mi padre se fue pero me dejo el sentimiento de admiración por el Che, Fidel, Sandino y una que otra canción revolucionaria que aprendí cuando ponía el casete en la grabadora negra que era en ese momento lo mas practico y compacto para escuchar música o las transmisiones de los partidos de béisbol, el cual también se quedo dentro de mi.

Fui creciendo y la ideología marxista me formaba un carácter  inamovible, defensor acerrimo a los principios de las revoluciones y al mismo tiempo me convertía en un rebelde, insubordinado las doctrinas, que pensaba yo, querían dominar al ser humano y sus libertades.

Me enamore en la secundaria, me rompieron el corazón, pero los amores siempre te enseñan algo, en mi caso aprendí a tomar alcohol, a fumar y a escribir, no se la verdad cual es el peor vicio, pero han pasado mas de 10 años y no he podido dejar ninguno.

Cuando llego el tiempo de irme a la universidad, emigre de mi pueblo a la capital para estudiar ingeniería; siempre fui bueno en las matemáticas y los números, pero mi disciplina era la peor, por lo que necesitaba frenar mis impulsos rebeldes para poder tener éxito y así no continuar en la vida de clase media baja que llevábamos mi madre y yo; en ese momento ya el socialismo o la izquierda no me parecían tan buenos para convivir con ellos toda la vida.

La lógica se convirtió en mi estandarte, lo razonable y la materia era lo único que existía para mí, pero en lo oculto, los versos y la poesía emanaban tan libremente de mi adentro que no podía evitar plasmarlos en papeles y hacerlos llegar a las chicas con las cuales salia en ese momento diciéndoles que ellas los habían inspirado, las cuales quedaban emocionadas al creerlo.

La vida se fue pasando, rápido, como pasan los mejores años, cuando somos libres, sin responsabilidades, fui nadando en las aguas de lo que utilizan las estrellas de rock como consigna, “Sexo, drogas y Rock n Roll”, aunque las drogas las resumimos a alcohol y tabaco, siempre tuve miedo de mi mismo, de como podría reaccionar ante otras sustancia que no fueran las ya conocidas.

El amor se volvió una utopía, algo irreal, efímero y hasta tonto para mi, nunca creí en él, pensaba que todo estaba en el cerebro, y las emociones eran producto de reacciones químicas del momento, no debido a eso que llamaban alma.

No quiero seguir contando mi vida, porque no tiene mucho sentido ni relevancia, y tampoco es una autobiografía de un desconocido; sino mas bien de como la vida me hizo cambiar totalmente la perspectiva de ella misma, de como me dio una bofetada para despertarme y luego reírse de mi al ver mi cara de idiota o por casi quedarme sin aire al pensar en ella, si, esto se trata de como bastaron 22 días para decirle “Te amo” a una chica que aun al estar escribiendo esto no se si es de este planeta o del olimpo.

 

 

 

Invasora

Hoy me desperté un poco tarde para ir a trabajar, baje de la cama por el lado del cual dormiste la ultima vez conmigo, tropecé con una de tus converse que dejaste; te sentí ahí, como si la hubieras dejado como amuleto mientras no estas, para alejar la soledad que me invadía antes que llegaras a colonizar mi mundo con tus encantos.

Tu cepillo de dientes esta junto al mio, se ve triste, anoche no lo usaste, y el espejo frente al lavamanos me reclama tu reflejo; mi armario esta deseoso por sacudirse el polvo que le ha provocado el vació y acoger tu ropa; mi baño quiere ser invadido con la variedad de frascos que usas para el cabello, pues mi único frasco de shampoo no es tan buen inquilino.

Poco a poco estas colonizando mis espacios, las hebras de cabello que botas han construido una alfombra que no deja a mis pies pisar en frió, y la cadena que dejaste en mi meza de noche al lado del cenicero esta extrañando abrazar tu cuello y me pregunta cuando llegaras por ella.

Mi cama se ha vuelto indiferente, no quiere que me acueste en ella sin vos, y como castigo hace que las sabanas destellen tu olor hacia mi, llenándome de deseos y haciendo que ya no quiera mas la soledad de la cual antes era muy amigo.

Hace días necesitaba fármacos para dormir, un cigarrillo y rock n roll, ahora solo necesito escuchar que respiras a mi lado; no es mi habitación la que te extraña, es mi vida que quiere ser invadida por la santa inquisición de tu ser.

No quiero mas tu compañía efímera, quiero tu presencia perpetua; ya no quiero decir mi habitación sino la nuestra y que 45 años después sigamos despertando con los ojos achinados por desvelarnos la noche anterior hablando de cosas que aun nos quedan por vivir.

PD: Te invito esta noche a dormir conmigo.

HL

 

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¿que somos?

Ayer me preguntaste ¿que somos?

Me quede helado, sin palabras, con la mente vacía, no supe que responderte, y solo te  dije: Somos todo. No se me ocurrió mejor palabra que “todo” para describir esto tan irreal que estamos viviendo. ¿Como ponerle nombre a algo que llego como una avalancha, como un terremoto, sin avisar?

En Meteorología las tormentas y huracanes son los únicos fenómenos naturales que tienen nombres, porque se pueden monitorear desde que se forman hasta que desaparecen; es por eso que no puedo nombrar lo que somos, porque aun no se que tipo de quimera sos en mi vida, nunca te vi venir.

Tu amor llego como un fenómeno natural extraño, como un rayo en sequía, como un maremoto en el sahara o un tornado en las montañas, no lo esperaba, no me dio tiempo siquiera de hacer un simulacro previo para prepararme ante una eventualidad similar.

Arrasaste con la desesperanza, con la soledad, inundaste mi ansiedad e hiciste erupcionar el volcán extinto de amor que había en mi alma.

Podemos ser fuego y agua, podemos ser tierra y aire, podemos ser invierno y verano, podemos ser lo que vos queras que seamos, pero siempre de la mano, ser tu y yo.

HL

Tenerte

Estoy a unos metros de vos, en el sillón, leyendo el libro que me regalaste, con un cigarrillo sin encender, solo sintiendo el olor relajante del tabaco.

El calor es incesante, la ciudad arde.
Vos estas dormida en la habitación, después de que hemos tenido sexo hasta sentir que nuestras piernas no eran capaces de sostenerse por si mismas.

Sin embargo hemos hecho el amor desde antes, cuando llegaste y nos saludamos después de un largo día de trabajo y preguntamos como nos fue, cuando comiste la cena que te traje, cuando nos acostamos en la cama a hablar de nuestra vida antes de conocernos, al darnos celos con nuestras insinuaciones bromistas, cuando me quitaste mi almohada y no reclame aunque me doliera el cuello, al abrazarte, al decirte que te quiero, al compartir nuestros miedos, al ver tus estrías y que me parezcas perfecta.

Hicimos un paréntesis carnal.

Te estoy haciendo el amor de nuevo, al verte dormir, al contemplar tu cara y tu cuerpo agotado y pensar que sos admirable y tierna, que sos una guerrera con muchas medallas de honor otorgadas por la vida, que tu fortaleza y valentía me sobrepasan.
Siento miedo, te confieso, miedo de vos, de tu perfección, de no poder amarte tanto como merece que se ame una diosa, pues soy un simple hombre, lleno de fantasmas del pasado, de ansiedades, de imperfecciones, mas cobarde de lo que pensas.

Te veo y el alma se me llena de una mezcla de emociones, indescriptibles, locas, alucinantes.

Con vos me siento cuidado y protegido de la vida, pues te has burlado de los obstáculos que te ha mandado; me haces sentir como cuando un niño asustado se refugia tras su madre.

Ya te despertaste, tus ojos aun lucen cansados, un poco desorientados, hasta que se fijan en mi, te levantas y caminas hacia donde estoy, y siento otra vez esta duda que me atormenta.

¿Que hice bueno para que la vida me premie con una diosa? O ¿Que hiciste mal para que te castigue con este bohemio?.

No quiero averiguarlo ahora, quiero disfrutarte este instante que te tengo en mis brazos.

HL

Colores

Hace días que la vida se convirtió en una impresora a colores.

Mi color favorito es el gris, pero desde que la vi, doce días exactamente atrás, me despierto en las mañanas con destellos azules, porque siento que el cielo esta en ella dándome razones para salir y vivir; el amarillo del sol, me llena la piel de su calor y me abraza, haciéndome sentir como un niño en el regazo de su madre; las tardes son verdes, llenas de vida, como arboles en medio del rumbo desértico que seguían mis pasos; las noches son rojas, como sus labios, esos que me alimentan el alma, haciendo que mis latidos se aceleren cuando somos uno mismo.

Aunque pensándolo bien, también he vivido el gris, cuando ella no esta, cuando la siento lejana, los colores se desvanecen y el aire es mas denso para respirar.
¿Sera que es una diosa y ha tomado mi vida como un lienzo y con sus pinceles esta haciendo una obra de arte?

No me importa si es humana o diosa, si es real o metáfora, o si es un sueño, pero por favor no me despierten.

HL

Amor

Yo pienso que el amor es mucho más de lo que nos han enseñado las novelas románticas, las canciones, los poemas; El amor es como Dios, todos tienen una definición distinta sobre él, incluso, muchos no creen que exista. Para mí, el amor es un dios, y no me refiero a cupido o a otro ser mitológico, cuando digo es un dios es porque existe por sí mismo, no necesita ser creíble, no necesita ser correspondido ni siquiera necesita ser aceptado dentro de la persona que lo siente y no puede ser definido porque a como dice Carlos Cuauhtémoc, definir al amor es limitarlo y el amor no tiene límites.

Todos nos enamoramos, un día leí que uno tiene dos amores en la vida, uno es aquel con el que vamos a compartir nuestra vida, la persona idónea, esa que se acopla a nosotros y nos sentimos cómodos a su lado, y el otro, el otro es ese amor maldito que nos hace sufrir, ese que nos hace sentir que el mundo es mágico al estar con esa persona, que creemos que no existe nada más que esos 3 metros cúbicos de espacio que nos rodea al estar juntos, ese que nos saca hasta el último suspiro del alma, pero es imposible, incompatible, prohibido o lejano, ese amor es tan intenso que nos persigue por toda la vida y se intensifica con los años, ese amor que se nos viene a la mente al estar una tarde viendo al sol ocultarse, o cuando un aroma nos llega al olfato y nos recuerda a sus brazos, su piel y a veces hasta nos hace escuchar su voz.

El amor es complejo, el amor es Dios, nadie puede explicarlo, entenderlo, vivirlo o sentirlo, algunos intentamos hablar de él, como los predicadores quieren hablar de Dios, los poetas queremos hablar del amor, pero el amor es como el océano, misterioso, inmenso, peligroso, y cuando escribimos versos o poemas apenas estamos navegando en las costas de ese inmenso mundo llamado amor.

Yo recuerdo cuando me enamore de niño, con ese amor puro, intenso, inmenso, con tanto fervor que creía que no se podía sentir más en la vida, y de hecho así es, es muy difícil volver a sentir ese amor de adolescente, sin malicia, tan sincero, inocente, pero siempre tiene llegar ese primer golpe, esa primer decepción, ese dolor que te da la vida por primera vez que ya después no se vuelve a amar de la misma manera, hasta que llega alguien que vuelve a remover desde las entrañas esos sentimientos que tiñen la vida de colores brillantes, y al igual que en aquellos años ves a esa persona como perfecta y única, que sus defectos son mínimos, que su compañía es todo lo que necesitas para ser feliz, que la cursilería parece coherente y la coherencia te parece tonta.

Yo recordé como era ser adolescente otra vez cuando bese tus labios, cuando tus ojos me hipnotizaron, cuando tu voz me sedujo, cuando me encantaron tus malacrianzas, cuando al abrazarte la vida parecía sencilla y perfecta, no importa si no sos el amor de mi vida con quien viva hasta que me muera, pero si sos el amor de mi alma, porque el alma es infinita, nunca muere, y tu amor nunca va a morir, sino que vivirá siempre porque recorda que el amor es infinito y como Dios, eterno.

HL

Mi primera musa

Cuando la conocí yo ya era poeta, si es que se me puede llamar así, porque más bien me considero un bohemio que encontró el medio de desahogar las emociones de una mejor manera que tomando Whisky y fumando tabaco cada vez que se me llena el alma de ideas e historias de amor, desamor y locura. Pero volvamos a ella; cuando la conocí, tenía la misma mirada de niña caprichosa, hablaba igual que ahora, con el mismo léxico mezclando dos idiomas, así como su estado de ánimo pasando de ser dulce a maldecirte en un segundo.

El tiempo paso, fui conociéndola mejor, fue llenándome más de rabia cada vez que la miraba o hablaba con ella, cada vez más me desesperaba, me enojaba, me dejaba bloqueada la mente y sin saber que hacer, porque me gustaba cada día más, porque me moría por besar sus labios, tocar su piel, apretar sus mejías tiernamente.

Yo era un andariego, ya no lo soy, ella cree que sí, pero no, aunque antes si lo era, quería que fuera una de las paradas de mi tren que se movía por estaciones vacías y sin sentido, ella me reconoció al instante, ya había tenido experiencia con idiotas como yo, pero quiso jugar; un día común, el universo alineo nuestros puntos cardinales, nuestros labios se juntaron y fue como un estallido cósmico que irradio mis entrañas con emociones extrañas, raras, haciendo que mi tren no quisiera viajar a otra estación, porque en ella encontraba el camino de vuelta a casa, a los años de niño, haciéndome sentir la misma felicidad de esos tiempos al estar a su lado.

Cuando la conocí yo ya había escrito muchos versos, de esos que son dolorosos para los escritores porque son huérfanos de musa, porque nacen de imaginación, o de terceras historias, porque es mejor escribir un verso de desamor porque se siente que un verso de amor porque se idealiza.

Hace unos días le escribí por primera vez, me fue tan fácil, fue como la primera vez que se hace el amor, como el primer beso, como el primer viaje, al inicio no sabía cómo hacerlo, que decir, luego las letras fluyeron como las lluvias de octubre en Managua, se me inundo el alma de poesía, se me rebalso el corazón de inspiración con solo saber que le escribía a ella, mi primera musa.

No sé si estoy enamorado, la verdad no me importa estarlo, merece la pena quererla así, sufrir por ella, escribir por ella; fue por eso que le hice llegar mi escrito; mi musa merecía conocer lo que inspiró. Solo hubo algo más emocionante para mí que escribirle a ella y ha sido leerla a ella, sí, me contesto mis versos llenos de su inspiración y la leí más ferviente que lo que he leído a Neruda, Borges o Sabines.

 

“Querido HL,

 Gracias por tus palabras…sin duda alguna, me halagas.

Qué más puedo decir? Ciertamente sucede lo mismo conmigo.

Te considero un ser tan engreído pero encantador, al cual, jamás pensé verle más allá de como un ser humano más…

Detesto esa sonrisa de niño pequeño que juega hacer travesuras…de hecho, no, me encanta… debo confesar.

Nuestras pláticas, a momentos profundas, a momentos vanales…acompañados de sabor a malta y ron en nuestros labios…”besos atrincherados que son como agua en el desierto…”

Has sentido como se detiene el tiempo y el espacio? …Quizás es a causa de la adrenalina y ese efecto alucinante y ciertamente adictivo..

Me despido ..por el momento.. te mando un beso, con sabor a mí.”